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DEVOLUCIÓN CLÁUSULAS SUELO. HACIENDA SIEMPRE PILLA TAJADA. Volver al Blog

28/04/2017

De un tiempo a esta parte y dada la situación que vivimos, muchos son los consumidores que se han interesado por el estado de su Hipoteca, y por supuesto de las famosas Cláusulas Suelo.
Y desde que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró abusivas estas cláusulas de los contratos hipotecarios,  se ha producido una avalancha de demandas contra los bancos. En el caso de que se haya ganado la contienda judicial o se haya conseguido un acuerdo con la entidad bancaria no nos podemos olvidad de sus consecuencias fiscales.
Ya que como era de esperar, la Agencia Tributaria no ha dejado escapar esta oportunidad de oro para poder obtener unos ingresos extras, que le servirán para subsanar en parte las maltrechas cuentas públicas. Este pasado Enero ya anunció que estas devoluciones de intereses tributarían. 

¿Y cómo tributan estas devoluciones de cláusula suelo?

Pues bien, si has recibido o vas a recibir la diferencia de los intereses pagados que te corresponden desde el inicio del préstamo hipotecario, tienes que tener en cuenta cómo te lo van a devolver: en efectivo o compensando cuotas pendientes de amortizar. 
En caso que recibas esas cantidades en efectivo, debemos tener en cuenta si esos intereses devueltos han formado parte de la deducción por inversión en vivienda habitual o si han sido gasto deducible del Rendimiento del Capital Inmobiliario o de Actividades Económicas (AAEE) en años anteriores, y en ambos casos hay que regularizar la situación:

-Deducción por inversión en Vivienda Habitual: Si la devolución de estas cantidades se produce en efectivo, se pierde el derecho a las deducciones practicadas con anterioridad en la proporción que corresponda en cada año. 
-Gasto deducible del Rendimiento de Capital Inmobiliario o de AAEE: En éste caso en el que el préstamo hipotecario se utiliza para financiar una vivienda que se encuentra alquilada, también habría que corregir las anteriores declaraciones de la Renta en la medida en que parte del interés deducido como gasto en estos alquileres ha sido devuelto.
 En cualquier caso, hay que estudiar cada situación en particular y ver en qué años correspondería regularizar la declaración de la Renta. Pero no olvidar que solo se regularizarían los ejercicios no prescritos, es decir, los últimos cuatro.

Y si la devolución de esas cantidades retorna al consumidor en forma de menor deuda pendiente con el banco, es decir, amortizando capital pendiente de pago, no existiría tributación alguna y por lo tanto no sería necesario realizar ninguna regularización.
¡Ojo! También hay que tener en cuenta que esa cantidad amortizada en el año que se haga efectiva, no podrá agregarse al capital amortizado en la deducción por inversión en vivienda habitual.

 
¿Y qué pasaría si el banco me devuelve los intereses cobrados de las cláusulas suelo y además me paga intereses de demora?

La Agencia Tributaria ha sido benevolente en este aspecto, ya que en ningún caso tributarán los intereses de carácter indemnizatorio que reciba el consumidor por parte de los Bancos en estos procedimientos de devolución de cantidades de interés de cláusula suelo.
Al igual que la regularización voluntaria de los años no prescritos tendrá una consideración especial ya que no se originarán recargos adicionales, intereses o sanciones por parte de nuestra Administración Tributaria.
Y si tengo que interponer demanda Judicial contra el banco, ¿qué pasa con los gastos que soporto de Abogados, procuradores, etc…?

También son deducibles los gastos en los que incurra el interesado relativos al abogado, economista, procurador, etc… por la reclamación de la cláusula suelo.
Estos incrementarían la base de deducción o los gastos deducibles (en el supuesto de alquiler vivienda) en el año en el que se haga efectiva la devolución de dichos intereses.

Y… ¿Qué  sucedería si consigo ganar las famosas “Costas Judiciales” al Banco?

La Agencia Tributaria considera también que las costas procesales deben tener un tratamiento fiscal especial. Las costas procesales son los gastos en que debe incurrir cada una de las partes involucradas en un juicio. Dentro de las mismas se incluyen los gastos inherentes al proceso: notificaciones, tasas y demás, así como, en ciertos casos, los gastos de asistencia letrada (coste del abogado, economista, procurador…)
Para el que resulta perdedor en el juicio y se le condena al pago de las costas, es decir, a pagar los gastos de la otra parte (gastos de Abogados, procuradores, etc…) , el pago de estas le supondría una pérdida patrimonial.
En cambio para el ganador de dichas costas, supondría una ganancia patrimonial por el importe exacto de las mismas. 

También cabe destacar que todas las entidades financieras están obligadas desde 2016 a informar a la Agencia Tributaria de las cantidades de intereses que devuelvan a sus clientes, así como la forma de la misma, ya sea en efectivo o en concepto de amortización de capital pendiente.


Pedro Fernández.